SAGAN Y ASIMOV












La victoria de la Ciencia moderna no fue completa hasta que estableció un principio más esencial, o sea, el intercambio de información libre y cooperador entre todos los científicos.
A pesar de que esta necesidad nos parece ahora evidente no lo era tanto para los filósofos de la antigüedad y para los de los tiempos medievales. Los pitagóricos de la Grecia clásica formaban una sociedad secreta, que guardaba celosamente para sí sus descubrimientos matemáticos. Los alquimistas de la Edad Media hacían deliberadamente oscuros sus escritos para mantener sus llamados "hallazgos" en el interior de un círculo lo más pequeño y reducido posible.
Dentro de la investigación no se puede considerar ningún descubrimiento o ningún producto científico si se mantiene en secreto; es clave publicar las observaciones científicas con el máximo de detalles.
Es clave que la producción y el conocimiento se conozca; además, cualquier observación o descubrimiento nuevo no tiene validez sin que se publique y sin que por lo menos los investigadores lo conozcan, lo revisen, lo critiquen, lo "confirmen".
La investigación actual no es un producto secreto de un individuo o de una institución sino que es una parte global, compleja, de una "comunidad investigativa o comunidad científica". Asimov y Sagan, los abanderados de la ciencia en el siglo XX, apuntan a que ésta debe llegar a todo el mundo, a todas las personas, no se puede ser ignorante en los principios investigativos y científicos.
La obra de estos dos científicos trata de llegar inclusive a los niños y a las personas que no tienen una gama compleja de conocimientos.








Existen ciertos paralelismos entre la vida de Carl Sagan y la de Isaac Asimov, si bien no dejan de ser anecdóticas.
Por ejemplo ambos eran hijos de emigrantes judíos Rusos y ambos se asentaron en el barrio de Brooklin Nueva York, si bien Asimov nació en Petrovichi, Rusia en 1920 y se trasladó a USA junto a su familia cuando tenía 3 años (obtuvo la nacionalidad americana en 1928) mientras que el profesor Sagan nació ya en Nueva York en 1934.
Sus vidas estuvieron marcadas por la común atracción hacia la ciencia si bien Asimov se doctoró en Bioquímica mientras Sagan se dedicó en cuerpo y alma a la Astrofísica.
Su muerte estuvo apenas separada por 4 años, ya que el autor de Yo Robot falleció en 1992 mientras que el coautor/presentador de la serie "Cosmos" y colaborador de la NASA nos abandonó en 1996.
De todos modos, y a pesar de las citadas similitudes, conviene aclarar que para diferenciarlos podríamos perfectamente decir que Carl Sagan era un científico que escribía novelas, mientras Isaac Asimov era un novelista que escribía sobre ciencia.

(Extracto de un articulo de Miguel Artime en ASTROSETI)