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Déjame dormir en tu ladera,
acúname en tu blanco manto,
quiero llegar hasta la tierra,
a la hoy que dedico mi canto.
Eres tú, la mujer enamorada,
eterna durmiente de manto blanco,
quien baña con sus lágrimas el campo
cuando canta triste su quimera.
Con el viento y la nieve luces alba,
como novia fiel que siempre fuiste,
majestuosa montaña mágica,
hace tanto que te dormiste.
Es tiempo de mirar al horizonte
y buscar la estrella del oriente,
alabar al ETERNO como siempre,
con trinos de jilgueros y canarios.
Descansa mientras, no temas,
la hora al fin ha llegado,
Popocatépetl vendrá a tu lado,
con todo su amor para ofrecerte.
Regálale un beso a tu Valle,
por siglos dormiste entre sus brazos,
eres Iztaccíhuatl novia y ángel ,
leyenda viva de dos enamorados.
Por fin serás feliz, Popocatépetl
llegará para tenerte por siempre...
a su lado.
Elena Walker
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