Emilio Butragueño nació en Madrid, un 22 de Julio de 1963
en el seno de una familia acomodada, y con su padre Emilio,
su madre Pilar y su hermana Pilar daba sus primeros pasos en
la madrileña calle Antillón.
SUS INICIOS EN EL FÚTBOL
Desde bien pequeño se hizo socio del Real Madrid y acompañaba a su
padre a todos los partidos en Chamartín. Éste fue quien le introdujo
el gusanillo del fútbol. En el colegio San Antón comenzó a jugar a fútbol,
sólo para divertirse, eso sí: "siempre de delantero".
A los diez años de edad su familia se traslada y entra en el colegio Calasancio.
Allí y durante tres años se decanta por el baloncesto y deja el fútbol a un lado.
Pero enseguida se da cuenta de que el fútbol es su verdadera pasión y a
los trece años empieza su escalada en los equipos del Calasancio.
SU LLEGADA AL REAL MADRID
El 13 de Julio de 1980 se proclama campeón del torneo AS con
los juveniles del Calasancio. Después de aquel triunfo decide
probar suerte en el Real Madrid, alentado por su padre, allí recibió
la típica respuesta: "Ya le avisaremos". Es entonces cuando el Atlético
de Madrid se interesa por los servicios del Buitre.
Emilio llega a entrenar con el equipo colchonero y su padre
a punto de llegar a un acuerdo con los del Manzanares.
Pero Juan Felipe Gallego, amigo de la familia, convence a Juan Egea,
entrenador del equipo aficionado del Real Madrid,
para darle otra oportunidad a Emilio.
El día 15 de Agosto de 1981 Emilio ficha, como aficionado,
por el Real Madrid. Las esperanzas de su padre se habían cumplido.
Empezaba a fraguarse la leyenda. En Septiembre debuta en el Trofeo
Santiago Bernabéu. Días después inicia la temporada 81-82 en el
equipo de tercera división. Allí nace el sobrenombre de "El Buitre".
Antes de finalizar la temporada, Juan Santisteban le ofrece la oportunidad
de entrenarse con el Castilla. Es el 24 de Abril del 82 cuando debuta con
el Castilla en Chamartín:
CASTILLA 2-1 OVIEDO: Ochotorena, Juanito, Espinosa, Salguero, Pantoja,
Míchel, Álvarez, Fraile, Butragueño, Juliá y Paco.
En la temporada 83-84, bajo el mando de Amancio, el castilla se proclama
campeón de segunda división, había nacido la Quinta del Buitre.
La primera vez que actuaron juntos Butragueño, Sanchís, Míchel, Martín Vázquez
y Pardeza, fue el 8 de Octubre de 1983, ganando 4-1 al Elche,
con cuatro goles de Emilio.
DEBUT EN PRIMERA DIVISIÓN
El 15 de Noviembre de 1983 debuta en la selección sub-21:
España 1-0 Holanda. El gol, como no, de Butragueño.
Y el 31 de Enero del 84 se entrena por primera vez con el primer equipo.
Una semana después, el 5 de Febrero de 1984, debuta con el Real Madrid en Cádiz.
En ese partido el Madrid se fue al descanso con un resultado desfavorable
de 2-0. Fue entonces cuando Alfredo Di Stéfano dio la oportunidad de debutar
a Emilio. Salió al terreno de juego con el numero 14, emulando a su
siempre admirado Johan Cruyff, y revolucionó el partido, marcó dos goles
y dio el pase de tercero. Había nacido un mito. El Real Madrid jugó con:
Miguel Ángel, Chendo, San José, Bonet, Camacho, Sanchís, Gallego, Ángel,
Martín Vazquez, Juanito y Santillana (Butragueño, 46).
LLEGADA A LA SELECCIÓN
Ese mismo año acude a la Eurocopa de Francia, aunque no llega a jugar
ningún partido. Tiene que esperar al 17 de Octubre de 1984 para debutar
con la selección española, contra Gales, y marcando un gol. España 3-0 Gales:
Arconada, Maceda, Goicoechea, Gordillo, Camacho, Carrasco, Víctor, Butragueño,
Rincón y Señor.
El 12 de Diciembre de 1984 llega su confirmación a nivel europeo.
El Madrid jugaba la copa de la UEFA, y se enfrentaba en 1/8 de final
contra el Anderlecht. En el partido de ida el equipo blanco perdió por 3-0.
Fue entonces cuando la figura de el Buitre sobrevoló el Bernabéu.
Consiguió 3 de los 6 goles del Real Madrid en aquella noche histórica.
Real Madrid 6-1 Anderlecht.
A Emilio Butragueño solamente le faltaba confirmar su calidad a nivel mundial.
Y ese momento llegó en el Mundial de México 1986. En los 1/8 de final de
dicho mundial Emilio eliminó a Dinamarca él solito. Marcó 4 goles.
España 5-1 Dinamarca.
Entre los años 85 y 90 Emilio consiguió los cinco títulos de Liga con el
Real Madrid, era la época gloriosa de la Quinta del Buitre. Después de esos
años, la sequía llegó a Chamartín pero Butragueño se destapó la temporada
90-91 consiguiendo el título de Pichichi, con 19 goles.
La temporada 94-95 fue la ultima de Emilio en el Madrid,
eso sí, se despidió con su sexto título de Liga.
Su asignatura pendiente es la Copa de Europa...
EN EUROPA
En su primera Copa de Europa, año 1986, el Madrid es eliminado
en semifinales por el Bayern de Munich. Butragueño marcó 5 de
los 12 goles del equipo y sólo faltó en un encuentro.
Al año siguiente otra vez fue en semifinales.
El Real Madrid eliminó al Nápoles, Oporto y Bayern de Munich
y por ello era considerado el mejor equipo de Europa,
pero un mal partido en el Bernabéu (1-1) contra el PSV hizo que
el equipo debiera marcar en Holanda y eso no ocurrió.
Por las botas de Emilio pasaron las mejores oportunidades,
pero una noche negra dejó en la cuneta, al campeón de Europa "moral".
En la temporada 88-89 fue el Milán, también en semifinales,
que eliminó al Real Madrid con un resultado de infausto recuerdo:
Milán 5-0 Madrid. Emilio hizo 4 goles en 8 partidos.
En estos 3 años Butragueño jugo 23 de los 24 partidos
del Madrid en Europa, lo que demuestra que El Buitre
era indispensable para el Madrid.
A partir de entonces la figura de Emilio y del Madrid se
fueron diluyendo en Europa. Pudo ser 3 veces campeón de Europa,
pero se quedó a las puertas. Hubiera supuesto que fuera, quizá,
el mejor jugador de Europa del momento (si no lo era ya).
ADIÓS AL REAL MADRID
En la temporada 1994-95 solo juega 8 partidos consiguiendo un gol,
contra el Racing de Santander en el Bernabéu. A mediados de año
decide que abandonará el club blanco. Desde ese momento el Real Madrid
le ofrece la oportunidad de que el mismo organice su partido de homenaje.
El 15 de junio de 1995 el Real Madrid se enfrenta a la Roma, Butragueño
disputa su ultimo partido como jugador del Real Madrid. A su lado juegan
Gordillo y Hugo Sánchez. El campo se llenó hasta los topes y los gritos de
¡¡Buitre, Buitre!! volvieron a sonar en Chamartín. El resultado fue de 4-0
y el ultimo gol marcado por Emilio, de penalty, fue la guindilla a una
noche triste para el madridismo.
Ese mismo mes anuncia su fichaje por el Atlético de Celaya.
Un equipo recién ascendido a la primera división.
Con los Toros de Celaya ha disputado la Liga Mexicana,
en principio para mantener la categoría.
Pero, se clasificó primero de grupo y cuarto de la clasificación general.
"El Caballero de la cancha" como es conocido en México se convierte en
la figura del equipo hasta llevarlo a la final de la Liga,
contra el Necaxa. El día 1 de mayo de 1996 se disputa el partido
de ida con el resultado de 1-1 en el estadio del Celaya.
El Necaxa aumenta sus posibilidades ya que en su estadio
el día 4 de mayo se congregan 120 mil personas.
El partido finaliza con el resultado de 0-0, a
dos minutos del final Emilio tuvo una oportunidad de gol cuando no pudo
llegar a un centro de su compañero. Aun así la campaña del modesto
Atlético Celaya, conducido por Emilio Butragueño, es para recordar
y supone una de las mayores alegrías para la pequeña ciudad de Celaya.
En las temporadas 96-97 y 97-98 ha continuado jugando en Celaya,
aunque el equipo ha sufrido ambas campañas para mantenerse
en la primera división del fútbol mejicano.
Parecía un jugador de barrio,
aunque en realidad era un jugador de dormitorio.
En el imposible espacio de 12 metros cuadrados practicaba
el arte de la pared con un amigo.
Allí se generaron los recursos de un delantero
que estaba fuera de catálogo.
Se movía como nadie en los reductos mas pequeños,
siempre con un ingenio impredecible para los defensas.
Utilizaba su arrancada, porque nunca tuvo demasiada velocidad,
como arma disuasoria.
Más que nada, manejaba los tiempos: se detenía en el área,
justo donde nadie se detiene,
y producía un efecto fascinante sobre los defensas,
víctimas de un extraño hipnotismo.
Luego llegaban las paredes, los desmarques, las llegadas,
su capacidad para jugar al primer toque,
la astucia, la facilidad para asociarse a sus compañeros,
su capacidad para disimular sus limitaciones físicas.
Pero la suma de sus cualidades era deslumbrante.



Qué tiempos aquellos del Buitre ...
qué divertido era el fútbol con él.