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Empezó a sonar una alarma.
Los ordenadores indicaban un código que nunca anteriormente
se había reflejado en los controles.
En realidad, era la primera vez que algo fuera de lo
corriente ocurría desde que ellos dirigían aquella nave,
todos los conocimientos sobre lo que podría ocurrir,
eran solamente teóricos, aunque tenían bastante claro cual era la misión
que hasta allí los había llevado.
Eran la última generación de una tripulación que había partido
del planeta de sus antepasados con el único objetivo de encontrar
los confines de aquel vasto universo que los rodeaba.
A pesar de todos los avances tecnológicos que su civilización había conseguido,
siempre había una pregunta que quedaba sin respuesta:
¿ Cuales son los límites de todo este espacio que nos rodea y
que nunca hemos encontrado?.
La civilización de la que partió aquella nave, había obtenido
importantes logros en la exploración espacial.
Se habían adentrado en la oscuridad que les rodeaba
visitando estrellas y planetas muy lejos de su entorno.
En los últimos tiempos antes de la partida de la nave, habían
contactado con otras civilizaciones muy alejadas,
aunque bastante menos avanzadas que la suya.
Se podría decir que estos planetas habitados se encontraban en los albores
de lo que ellos consideraban una civilización tecnológicamente avanzada
y en los cuales, incluso encontraron algunos vestigios de similitud
con la antigua historia de su planeta, cuando este se encontraba en
una fase de desarrollo similar a la que ahora tenían esas recién
descubiertas civilizaciones.
Pero todos estos informes, para los tripulantes de aquella nave,
eran leyendas que ellos siempre habían escuchado
a sus padres y a sus abuelos.
Su verdadera historia, aquella que se tenían que aprender en su etapa de estudiantes,
era la historia de aquella nave.
Era lo único que conocian y sabían que era loúnico que llegarían a conocer.
La misión que tenían encomendada, los dirigentes históricos de la misma
y todas aquellas pequeñas crisis que a lo largo del tiempo se habían producido,
como el día en que dejaron de tener contacto con el planeta madre,
o el periodo en el que finalizaron las galaxias y se encontraron con
un universo aparentemente vacío y sin fin, que les hizo perder toda
las referencias que anteriormente les habían dado los puntos luminosos
que se habían ido encontrando por el camino y que a partir de ese momento,
era como realizar un viaje totalmente a oscuras, sin saber en ningún momento,
ni en que punto se encontraban, ni cuanto faltaba aún para poder visualizar
algo que les diese un pequeño aliento para poder continuar.
Sin embargo, a pesar de esa situación, solo podían hacer una cosa: continuar.
Desde el día en que las comunicaciones se cortaron con el planeta madre,
lo cual sucedió muchas generaciones atras,hubo que empezar
a tomar decisiones dentro de la cúpula dirigente de la nave.
Siempre hasta ese momento, habían tenido la idea de que cuando, por fin
llegasen al final de su objetivo, su primera misión era la de informar de que
era lo que allí se habían encontrado.
Los ordenadores deberían empezar a trasmitir información, de todo aquello
que se reflejase en aquel lugar y a continuación esperar a recibir las
ordenes de que era lo que debían de hacer a partir de ese momento.
Al finalizar este contacto con el planeta, los dirigentes de aquella nave,
compuesta la totalidad de ella por mas de cinco mil personas,
cifra que se había mantenido siempre a un nivel constante,
gracias a los programas de fecundación establecidos previamente,
tuvieron que empezar a trazar sus propios planes y a designar
los pasos a seguir cuando algo nuevo e imprevisible ocurriese.
Después de analizar los antiguos manuales, se pudo interpretar el motivo
de aquella alarma que los controles de la nave reflejaban.
Tras largo tiempo sin encontrar un punto de referencia en el cual basar
sus cálculos de situación, los sistemas de navegación habían detectado
en el espacio profundo alguna nueva referencia.
Estos nuevos parámetros aun se encontraban a una gran distancia,
lo cual les hacía invisibles para los sistemas ópticos,
pero no así para los sistemas de control que manejaban otro tipo de
ondas diferentes a las ondas luminosas.
Por fin, después de mucho tiempo, volvían a tener una referencia.
J.M. Salas (Mutt)