El camarero se acercó.
Javier ya estaba fumando un cigarrillo ... solo deseaba café .
El restaurante estaba repleto ... la gente hablaba ... y cada vez ,
el volumen de las conversaciones era mas ensordecedor.
El sin embargo, se mantenía alejado ...
no escuchaba ese sonido que se extendía por la sala.
Aquellos días junto a su hermano Luís le habían cambiado.
Solo podía en ese momento pensar en lo alejados
que estaban, con Luís dentro de aquella residencia.
Aunque, en el fondo, sabía que era lo mejor.
Su hermano no podría adaptarse fácilmente fuera de allí,
su mundo era distinto ... necesitaba estabilidad ... rutina ...
eso sería mas difícil sin aquel centro, donde sabía
que tendría la ayuda profesional que necesitaba.
Tenía que entender que en el mundo de Luís
no existían las mismas normas, ni los mismos sentimientos.
Ahora ... se sentía mas unido a el, pero para su hermano,
los sentimientos no estaban dentro de sus mismos parámetros.
Al fin y al cabo ... Luís era autista y se sentía feliz en su mundo.
No necesitaba su compañía, de la misma forma que el notaba que
necesitaba la suya .
Absorto en sus pensamientos, no observo al ayudante de cocina que,
cargado con aquellas copas, pasaba hacia la parte posterior del local.
Solo se fijo en el, cuando una de las copas que llenaban
su bandeja se desestabilizó y se hizo añicos contra el suelo.
Los ojos del muchacho buscaron aquella copa rota en el suelo ...
esto desequilibro la bandeja con las que aún quedaban en ella.
vio el montón desmoronarse ... intento evitarlo ... pero allí,
en mitad del restaurante .. lleno de gente que le miraba,
el pobre retrasado no pudo evitar que todas las copas iniciasen
una a una, el mismo camino que había seguido la primera.
El estruendo de los cristales sobre el suelo, llenó el local ...
La gente ya no hablaba entre si ... ahora reía ....
la escena había detenido todas las conversaciones ...
todas la miradas se centraban en el chico ... que ... asustado ...
veía a como el mundo se derrumbaba ...
Sus manos ya estaban sujetando solamente la bandeja.
Ninguna de aquellas copas había permanecido en ella.
Se arrodillo en el suelo y empezó a recoger los pedazos
sin dejar de mirar a la gente que seguía riendo.
La gente continuaba observándole ... la escena era graciosa ...
ver a aquel chico ... totalmente asustado ... arrodillado
junto al montón de copas rotas ... hacia que la gente fijase
la mirada en el y no parase de reír ....
Javier apagó el cigarrillo que tenia en su mano
sobre cenicero blanco de su mesa.
Se levantó lentamente, con el rostro serio ... con la mirada fija en
el en el suelo y en los pedazos de cristal.
Se acercó lentamente a ellos ... se agachó junto al muchacho
arrodillado, sin mirarle ... tomó la bandeja que el chico aún tenía en
su mano ... la colocó en el suelo ... y sobre ella ... empezó a
colocar ... uno a uno, aquellos pedazos rotos.
Las risas ... poco a poco ... se fueron apagando ... una a una ....
hasta que ... se hizo un silencio ... donde solo se escuchaba
el sonido de cada uno de aquellos trozos,
posarse sobre la bandeja metálica.
Javier continuaba agachado absorto en aquel trabajo y no pudo
ver cuando aquel chico ... hacia solo unos segundos ... asustado y
perdido .... lo miró .... y una pequeña mueca de felicidad
se dibujó en su rostro.
A continuación ... alargó unas de sus manos, en la que aun tenía
un pedazo de cristal ... lo depositó en la bandeja y se unió a
Javier ...
Los dos se encontraban ahora ... mirando al suelo ... uno junto
al otro .. recogiendo aquellos cristales rotos.